Cuando florece el almendro

Cuando florece el almendro

Flor de almendro en flor

Almendro en flor es uno de los cuadros más conocidos de Vincent van Gogh y es digno de mención porque tanto Van Gogh como su familia más cercana tenían la obra en alta estima. Este cuadro es uno de los pocos que Van Gogh realizó pensando en una persona en particular, en este caso, el bebé recién nacido de su hermano y su cuñada. Van Gogh se sintió profundamente conmovido cuando Theo y Johanna decidieron llamar al niño Vincent y siempre albergó un gran afecto por él. Van Gogh pintó Almendro en flor en honor a su tocayo y sigue siendo una obra de arte, producto tanto del cariño que Vincent sentía por su sobrino como del arte japonés que tanto admiraba.
A lo largo de su carrera, Vincent copió tres cuadros japoneses y otros tantos estuvieron profundamente influenciados por su admiración por el arte japonés (este autorretrato, por ejemplo). En 1888, Vincent escribió a Theo: “Sobre esto de quedarse en el Sur, aunque sea más caro, considera: nos gusta la pintura japonesa, hemos sentido su influencia, todos los impresionistas tienen eso en común; entonces, ¿por qué no ir a Japón, es decir, al equivalente de Japón, el Sur?”. (Carta 500).

Rama de almendro en flor en…

Almendros en flor es un grupo de varios cuadros realizados en 1888 y 1890 por Vincent van Gogh en Arlés y Saint-Rémy, en el sur de Francia, de almendros en flor. Los árboles en flor eran especiales para Van Gogh. Representaban el despertar y la esperanza. Disfrutaba de ellos estéticamente y encontraba el placer de pintar árboles en flor. Las obras reflejan la influencia del impresionismo, el divisionismo y las xilografías japonesas. Almendro en flor fue realizado para celebrar el nacimiento de su sobrino y tocayo, hijo de su hermano Theo y su cuñada Jo.
En 1888, van Gogh se inspiró en el sur de Francia y comenzó el periodo más productivo de su carrera pictórica. En relación con su cuadro Granja en Provenza (1888), la National Gallery of Art señala que
reduciendo el mundo que le rodeaba al tipo de patrón que admiraba en los bloques de madera japoneses. Arles, decía, era “el Japón del Sur”. Aquí, pensaba, el efecto aplanador del sol reforzaría los contornos de las composiciones y reduciría los matices de color a unos pocos contrastes vivos. Los pares de complementos -el rojo y el verde de las plantas, los reflejos entretejidos de naranjas y azules en la valla, incluso las nubes rosas que animan el cielo turquesa- casi vibran entre sí”[1].

El melocotonero rosa

Almendros en flor es un grupo de varios cuadros realizados en 1888 y 1890 por Vincent van Gogh en Arlés y Saint-Rémy, en el sur de Francia, sobre almendros en flor. Los árboles en flor eran especiales para Van Gogh. Representaban el despertar y la esperanza. Disfrutaba de ellos estéticamente y encontraba el placer de pintar árboles en flor. Las obras reflejan la influencia del impresionismo, el divisionismo y las xilografías japonesas. Almendro en flor fue realizado para celebrar el nacimiento de su sobrino y tocayo, hijo de su hermano Theo y su cuñada Jo.
En 1888, van Gogh se inspiró en el sur de Francia y comenzó el periodo más productivo de su carrera pictórica. En relación con su cuadro Granja en Provenza (1888), la National Gallery of Art señala que
reduciendo el mundo que le rodeaba al tipo de patrón que admiraba en los bloques de madera japoneses. Arles, decía, era “el Japón del Sur”. Aquí, pensaba, el efecto aplanador del sol reforzaría los contornos de las composiciones y reduciría los matices de color a unos pocos contrastes vivos. Los pares de complementos -el rojo y el verde de las plantas, los reflejos entretejidos de naranjas y azules en la valla, incluso las nubes rosas que animan el cielo turquesa- casi vibran entre sí”[1].

Comentarios

Esta vista recortada de las ramas de los almendros, con contornos de líneas oscuras, hace pensar en el almendro entero. Van Gogh, admiraba mucho esta cualidad en los estudios florales japoneses en los que se representa una porción de la floración en el espacio, parecía representar el todo.
“Tener la mayor cantidad posible de esta serenidad, aunque se sepa poco -nada- con certeza, es quizás un mejor remedio para todas las enfermedades que todas las cosas que se venden en la farmacia”.
El brillante colorido de este cuadro refleja los cuadros que hizo en Arles y la influencia transformadora que Van Gogh tuvo en el género de las naturalezas muertas. Estas obras reflejan el impacto del impresionismo y de las xilografías japonesas.
Cuando Van Gogh llegó a Arles en 1888, los árboles frutales de los huertos estaban a punto de florecer. Las flores de los albaricoques, melocotones y ciruelas le inspiraron.  Realizó numerosos cuadros de árboles frutales en flor. Escribió a Theo que: